En La Calesa sabemos que las túnicas, abrigos, capas y caperuces de Semana Santa no son simples prendas, sino piezas cargadas de significado y tradición. Mantenerlos en buen estado es una forma de honrar no solo la estética de las procesiones, sino también el respeto y la devoción que representan. Por eso, queremos compartir algunos consejos esenciales para el cuidado de túnicas, capas, abrigos y caperuces, especialmente confeccionados en raso, terciopelo o tejidos de algodón.
1. Limpieza tras las procesiones
Tras cada procesión, es importante revisar las prendas con detenimiento. La cera de las velas, el polvo de la calle o el roce con otras telas pueden dejar manchas o marcas sutiles que, con el tiempo, se fijan más si no se tratan a tiempo. La limpieza debe hacerse siempre con suavidad y, en caso de duda, consultar con un profesional de la limpieza de textiles delicados.
2. Tratamiento de manchas de cera
Una de las manchas más comunes es la provocada por la cera caliente. Para retirarla sin dañar los tejidos:
- Deje que la cera se enfríe por completo.
- Raspe cuidadosamente con una espátula o una uña sin apretar demasiado.
- Coloque papel absorbente o papel de cocina sobre la mancha y pase una plancha templada (sin vapor) por encima, cambiando el papel según absorba la cera.
- Si queda rastro, acuda a una tintorería especializada.
3. Lavado y secado
- Las túnicas de algodón pueden lavarse a mano o a máquina en programas suaves, con agua fría y jabón neutro.
- Los tejidos de raso y terciopelo nunca deben lavarse en casa. Se recomienda siempre la limpieza en seco en establecimientos con experiencia en trajes ceremoniales.
- El secado debe hacerse siempre al aire libre, a la sombra, evitando la exposición directa al sol o fuentes de calor.
4. Plancha y presentación
- El raso y el terciopelo requieren cuidados especiales. En el caso del terciopelo, lo ideal es usar vapor vertical sin apoyar la plancha.
- Las túnicas de algodón pueden plancharse por el reverso con temperatura media.
- Para conservar la forma de las capas y caperuces, puede utilizarse una percha ancha o soporte adaptado.
5. Conservación y almacenamiento
- Guarde cada prenda limpia y perfectamente seca.
- Use fundas de tela (nunca de plástico) que permitan respirar a los tejidos.
- Evite doblarlas en exceso. Si es necesario, hágalo siguiendo las costuras naturales de la prenda.
- Añada bolsitas de lavanda o cedro para evitar humedad y polillas, sin contacto directo con la tela.
En La Calesa, además, contamos con un sistema de tratamiento por ozono que garantiza la desinfección de las prendas y elimina los olores sin dañar los tejidos. Este proceso es especialmente útil tras las procesiones, donde los trajes pueden acumular humedad, sudor y residuos ambientales. Además, las prendas que ofrecemos en alquiler a nuestros clientes se conservan durante todo el año en una cámara con temperatura y humedad controladas, asegurando su preservación en condiciones óptimas.
Cuidar estos trajes es preservar parte del alma de la Semana Santa. Desde La Calesa, agradecemos la confianza de nuestros clientes y compartimos este compromiso con la tradición, el respeto y la belleza de nuestras procesiones.